Madre Carmen, 125 años con los preferidos de Jesús en Barcelona

jueves, 16 de marzo de 2017


Hace 125 años...

Hacia finales de 1891, fray Bernabé de Astorga se reúne en Barcelona con su amigo el doctor Jaime Guerra Estapé, que dirige desde hace cuatro años los consultorios públicos y gratuitos que vienen funcionando en el Asilo Cuna del Niño Jesús; tratan de la fundación de un hospital para niños pobres, hijos de obreros. Para darle forma, se dirigen a un grupo de señoras a las que exponen las necesidades y explican el plan. Ellas, sensibilizadas e “impresionadas por el pavoroso incremento que toma la mortandad infantil de los niños en Barcelona, debida muchas veces, sin duda alguna, a la carencia de medios en que sus padres se ven sumidos, o a la orfandad de los pobres infantes”, se entusiasman por la belleza de la obra.

El padre Bernabé, que conoce la abnegación y el buen hacer de Madre Carmen, virtudes que ella ha infundido en las religiosas, afirma que las hermanas pueden emprender este nuevo servicio.


Madre Carmen viaja a Barcelona

Llaman a la Fundadora a Barcelona para deliberar sobre el proyecto; cuando ella lo conoce, lo asume muy complacida. La Madre agradece al Señor los caminos que abre a la Congregación “de hacer bien a la infancia” sobre todo a la más necesitada.
El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que hasta Él mismo «se hizo pobre» (2 Co 8, 9)” Evangelii Gaudium, 197
En el manuscrito de Sor Carlota de la Visitación, fiel secretaria de Madre Carmen, leemos:
“Como el pensamiento de la Madre era entrar de lleno en el dilatado, cuanto variado, campo de la santidad, de complacer a Dios en todo y beneficiar a sus prójimos desgraciados, se le presentó una ocasión de satisfacer sus deseos en la fundación de un hospitalito para niños pobres y desvalidos, hijos de obreros”
El día de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, el grupo de señoras se dirige por escrito al obispo, le exponen sus deseos y proyectos y le refieren la aceptación manifestada por la Congregación de Franciscanas de los Sagrados Corazones que gustosamente se hallan dispuestas a ello y cuyo celo en pro de los pobres nunca será bastante ponderado.

Las señoras resueltas a la creación y sostenimiento del hospital manifiestan al Obispo que consideran como un deber filial, que todo cuanto en dicho concepto se haga, así como los Estatutos y Reglamento por que en lo sucesivo se rijan, puedan merecer la aprobación y beneplácito del prelado.

Tiana


Algunos de los artículos más significativos de los estatutos de 1892:
El Hospital del Niño Dios tiene por objeto cuidar a los hijos de obreros pobres en sus enfermedades, en el domicilio del Hospital”. (Artículo 1)

Para la admisión de los enfermos se atenderá a lo siguiente: Como la caridad de Jesucristo no tiene límites, se admiten los niños enfermos pobres de cualquiera que sea su procedencia, origen y religión [...]”. (Artículo 29)

Se autoriza la obra

El obispo, don Jaime Catalá, que conoce a la Fundadora y ha visto crecer el número de casas por ella abiertas al servicio de los pobres, autoriza la obra. A semejanza del sublime pasaje del Evangelio, estas señoras que se sienten llevadas por el amor de Dios a atender a los niños necesitados, hermanos pequeños, enfermos y pobres, han titulado al proyectado hospital del “Niño Dios”. Les mueve la palabra del Señor: “En la medida que lo hicisteis con alguno de estos mis hermanos más pequeños conmigo lo hicisteis”. Son llamadas a actuar viendo en los hijos enfermos de los obreros a aquel niño de Belén, el Niño-Dios.



A la Madre Carmen le alegra que sea puesto bajo protección de ese Niño que es Dios y Hombre verdadero.
“A las 4 de la tarde del miércoles 30 de marzo de 1892, se procede a la bendición e inauguración oficial del Hospital del Niño Dios.”
Desde 1892 el hospital pasó por tres domicilios diferentes hasta que en el año 1923 se ubicó en el cruce de las calles Mallorca y Dos de Mayo, edificio de la fotografía, donde prestó sus servicios hasta el año 2008.










De momento se sitúan en el Pasaje Mercader, zona de ampliación de Barcelona denominada el Ensanche, en el límite del municipio, “al final de la ciudad nueva, donde todavía había más campos y tierras baldías que casas urbanas”.

Con el tiempo, se amplían los servicios con Dispensarios destinados al público, atención a jóvenes y mujeres en servicio de hospital, Geriatría, Escuela de Enfermería,... Pero siendo la finalidad primordial de la Obra la atención a la infancia, se orientó hacia los niños afectados de crecimiento y desarrollo, tanto somático como psíquico. El Patronato pensó en la creación de una escuela de Educación Especial; allí, en el Instituto Ortopedagógico, los niños de 2 a 20 años reciben atención especializada, asistencial y escolar, y la capacitación posible según su condición; de esta edad en adelante pueden integrarse en el Taller Ocupacional que se instala en Tiana.
“Pequeños, pero fuertes en el amor de Dios, como san Francisco de Asís, todos los cristianos estamos llamados a cuidar la fragilidad del pueblo y del mundo en que vivimos.” Evangelii Gaudium, 216
El 30 de agosto de 2008 la Comunidad de la Obra Benéfico Social del Niño Dios se instala en la nueva sede de la Obra, que alberga las actividades del colegio de Educación Especial “Niño Dios” y los consultorios médicos. Y el 7 de diciembre de 2008, presidida por el Sr. Cardenal Lluís Martínez Sistach, tuvo lugar la bendición de la nueva Obra, en un acto sencillo pero entrañable. El Passeig de Maragall n.º 193 de Barcelona, es su nueva ubicación. 


“Mirad en los niños la presencia de Jesús infante”

¡Cómo gozaría el corazón de Madre Carmen al contemplar a los pequeños que se empiezan a atender en el Hospital Niño Dios recién fundado! Ya gozaba con los que sus hijas atendían en los diversos colegios y en el Asilo Cuna. Es grande su mirada de fe y es inmensa la caridad de su corazón, sobre todo con los pequeños. Su obra perdura en el tiempo. Y nos parece que las palabras del papa Benedicto XVI en la entrañable visita de 2010, vienen de la misma Fuente que alimentaba el ardor apostólico de Madre Carmen.
“Para el cristiano, todo hombre es un verdadero santuario de Dios, que ha de ser tratado con sumo respeto y cariño, sobre todo cuando se encuentra en necesidad. La Iglesia quiere así hacer realidad las palabras del Señor en el Evangelio: «Os aseguro que cuanto hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» (Mt 25, 40). […] Inspirados en su ejemplo, os pido que sigáis socorriendo a los más pequeños y menesterosos, dándoles lo mejor de vosotros mismos.” […] “Queridos niños y jóvenes, me despido de vosotros dando gracias a Dios por vuestras vidas, tan preciosas a sus ojos, y asegurándoos que ocupáis un lugar muy importante en el corazón del Papa”. (Benedicto XVI, 7 noviembre 2010 en la Obra Benéfico Social Niño Dios, Barcelona).
Aquella tarde, el Santo Padre se conmovió cuando María del Mar, en nombre de aquellos niños y jóvenes, dijo: “Nosotros, aunque somos diferentes, tenemos un corazón que ama y quiere ser amado”. Ver noticia de la visita.

Madre Carmen, intercede por nosotros para que en cada niño veamos “un corazón que ama y quiere ser amado”, para descubrir al mismo Jesús que se hace pequeño y débil, para entregarnos con generosidad y constancia a llenar sus vidas de Paz y Bien.



Textos tomados de los libros “Amor, Humildad y Fortaleza”, de Sor M.ª Ángeles Maeso, FF.SS.CC. y de “Fundación Obra Benéfico Social de Nen Déu”, de Mn. Francesc Muñoz i Alarcón, Pbro.

Infórmate sobre el libro "Amor, Humildad y Fortaleza aquí.

1 Comentario:

artuturo martinez dijo...

FELIIDADES

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